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La leche materna es el mejor regalo que puedes dar a tu bebé. Es más que el primer alimento. Es un mimo, un gesto de amor, un ansiolítico natural… En definitiva, un elemento vincular fundamental para la diada que conformas con tu peque. Lamentablemente, algunos mitos y leyendas construidos por generaciones alrededor de la lactancia materna impiden que disfrutes al cien por cien de la posibilidad de dar el pecho. Que tu hijo debe mamar cada tres horas o que tu leche podría ser poco nutritiva. Es hora de deshacer estas ideas preconcebidas y vivir la maternidad sin culpas ni preocupaciones.

Lactancia: los mitos más populares

1— Hay que dar la teta cada tres horas. La lactancia materna debe ser a libre demanda: cuando el bebé quiera y en la cantidad o por el tiempo que lo desee.

2— La lactancia impide que te quedes embarazada. Mito cien por cien. La amenorrea posparto (la falta de regla por un periodo variable) es la que hace inviable un embarazo. Si la regla vuelve, lo mejor será que utilices un método anticonceptivo en caso de no desear un embarazo.

3— Los dos pechos deberían vaciarse en cada toma. No, pero sí es cierto que el hecho de que tu bebé tome un pecho hasta el final garantiza que consuma las grasas buenas que contiene la leche en esa última etapa. Conclusión: un pecho por vez para una buena nutrición.

4— Una mamá que da pecho debe consumir leche. Nada más lejano a la realidad. ¿Acaso una vaca bebe leche para poder brindarla?

5— No puedes tomar antibióticos si das el pecho. No es cierto. Se pueden tomar este tipo de medicamentos, siempre que sean compatibles con la lactancia (casi todas las medicaciones lo son).

6— Algunas mujeres tienen leche de mala calidad. No es cierto. Incluso madres desnutridas o mal alimentadas son capaces de alimentar suficientemente a sus bebés.

7— Si te quedas embarazada, debes dejar de dar el pecho. Falso. A menos que la lactancia suponga un riesgo para el bebé en gestación (un profesional de la salud es la persona indicada para evaluar la situación), la lactancia materna no tendría por qué abandonarse.

8— La madre que da el pecho debe abstenerse de comer y/o beber determinados alimentos y bebidas. Por mucho tiempo, las mamás con hijos lactantes abandonaban determinados alimentos por contener ajo, cebolla cruda o coles, convencidas de que estos modificaban el sabor de la leche. Si bien podría ocurrir, no es cierto que por ello el bebé rechace tu leche o le guste menos; de hecho, se considera positivo que pruebe distintos gustos.

9— Hay mujeres que no tienen suficiente leche. Está a mitad de camino entre el mito y la realidad. Si bien la mayoría de las mujeres producen la cantidad de leche que su hijo precisa, en ciertos casos (ver punto 10) su estado de salud puede determinar una insuficiente cantidad de leche.

10— Todas las mujeres pueden dar el pecho; la que no lo hace es porque no quiere. No todas las mujeres pueden, aunque lo deseen con el alma. Existen algunas circunstancias vinculadas a la salud (diabetes, hipotiroidismo, mamas hipoplásicas, entre otras) que impiden dar el pecho o implican una leche con pocos nutrientes y/o insuficiente.

Elimina de tu mente estos mitos y medias verdades construidos por siglos alrededor de la lactancia materna y continúa disfrutando del crecimiento de tu bebé minuto a minuto, Tête à tête.

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