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Hay quienes consideran que las visitas al pediatra son innecesarias cuando su hijo o hija está en perfecto estado de salud. Sin embargo, hay una serie de chequeos médicos programados desde que un niño nace hasta que cumple sus dos años. Los mismos pretenden prevenir enfermedades y detectar a tiempo anomalías en el desarrollo. Te contamos por qué son imprescindibles ciertas citas pediátricas y, en líneas generales, qué se evalúa en cada una de ellas.

Cuidados del bebé: de 0 a 24 meses (dos años)

Como te adelantamos, debes llevar a tu recién nacido a su médico con bastante frecuencia durante el primer año y, durante su segundo año de vida, con menos regularidad, pero sin faltar a la cita. Aquí, los detalles.

A la semana del nacimiento

El pediatra evaluará el corazón de tu pequeño o pequeña. En cada cita posterior apuntará su talla, peso y circunferencia de la cabeza. En esta visita se suele hacer la segunda prueba del talón (la primera se realiza cuando tu bebé está todavía ingresado) para descartar enfermedades tales como el hipotiroidismo.

Con dos semanas de vida

Por lo general, se explora cómo está su cordón umbilical, el color de su piel y su tono muscular.

Al mes de nacer

Se llevan a cabo las exploraciones físicas de rutina y ya se va perfilando lo que se conoce como percentiles: la ubicación del desarrollo de tu hijo o hija en relación con el de otros niños de su misma edad. Se chequean, además, los ojos y los oídos del bebé.

¡Tu bebé ya tiene dos meses!

Se evalúan los reflejos de tu criatura. Asimismo, se comprueba si responde a estímulos (la voz, la risa del adulto, la mirada) y se ratifica que esté creciendo dentro de los denominados “parámetros normales”.

El pediatra obtendrá información preguntándote sobre cómo se alimenta, cómo duerme y qué dificultades presenta con el fin de aconsejarte de la mejor manera.

Cuatro meses… ¡El tiempo pasa volando!

Tras los controles de rigor, el pediatra suele brindar recomendaciones sobre alimentación sólida, para ir incorporándola gradualmente.

Seis meses… ¡Toda una vida juntos!

Al examen físico se añaden algunas sugerencias para encarar esta nueva etapa en la que tu peque ya comienza a moverse mediante el gateo. Un ejemplo típico: prestar especial cuidado a los enchufes y no dejar objetos pequeños al alcance del bebé.

Entre los 10 y 12 meses

Una nueva revisión como medida preventiva. El profesional de la salud evalúa el estado general del pequeño o pequeña. Se sigue incentivando la alimentación a base de sólidos y el movimiento que favorece el desarrollo psicomotriz de tu hijo.

Revisión al año y medio

Es de rutina, sí, pero también necesaria. La exploración física de tu retoño es inevitable. Aprovecha la ocasión para solicitar consejos sobre qué calzado ponerle.

Chequeo médico de los 2 años

El pediatra te proporcionará tips para comenzar a cuidar la salud bucodental de tu hijo o hija. Y seguramente te preguntará sobre cómo juega, si va a la guardería, etcétera, para seguir conociendo las rutinas de su paciente.

Como ves, en cada una de las visitas al pediatra tu bebé será evaluado para garantizar que siga creciendo sano y feliz. Por la importancia de estos chequeos médicos procura no eludir estas citas y continúa cuidando de la salud de tu criatura de la mejor manera, como solo tú sabes hacerlo.

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