Extraer la leche materna es un proceso sencillo, pero que debes conocer a la perfección para no contaminarla. Del mismo modo, es importante que conozcas cómo conservar la leche materna una vez que realices la extracción para así asegurarte de que no se estropee.

Tipos de extracción

Por una u otra razón, antes o durante el periodo de lactancia vas a necesitar sacar leche de tus pechos. Para extraer la leche materna tienes dos formas de hacerlo correctamente:

1. Mediante la extracción manual: lávate bien las manos y encuentra una postura cómoda para ti. Una vez sentada, coloca la mano sobre tu seno de forma que los dedos aprieten suavemente el pecho siempre desde el exterior y hacia la areola. Acto seguido es importante que realices un masaje sobre el pecho, para finalizar estimulando el reflejo de eyección mediante la frotación del pezón y la areola con los dedos índice y pulgar. Este tipo de extracción es la más adecuada para los días después del parto, para recolectar las cantidades de calostro. Si optas por este método procura no aplastar ni frotar excesivamente el pecho. Para extraer la leche materna de forma manual has de tener paciencia, porque el proceso puede durar una media hora, aproximadamente.

2. Con un extractor automático: muchas mujeres prefieren esta opción porque es mucho más cómoda y más precisa. No obstante, todo depende de la elección de un sacaleches de calidad. Cuando compres un extractor automático de este tipo has de buscar uno que esté hecho sin elementos contaminantes, fácil de utilizar y a ser posible silencioso. Esta última característica es importante porque muchas mujeres se sienten intimidadas por el ruido que produce este tipo de aparatos, lo cual influye directamente en la producción de leche. Un sacaleches efectivo ha de ser capaz no solo de drenar el pecho, sino también de estimular obtención de leche materna. Para utilizar un extractor automático es fundamental mantener su higiene antes y después de cada extracción para evitar cualquier tipo de contaminación. Otra característica importante de un sacaleches es que su vaso recolector pueda usarse para dar de comer al bebé. De esta manera, se reduce la manipulación de la leche. Has de saber que existen dos tipos de sacaleches: manuales y eléctricos.

Cómo conservar la leche materna

La manipulación de leche materna requiere de una limpieza e higiene adecuadas. Ten siempre las manos bien limpias, así como los recipientes que vayas a utilizar para su conservación. Una vez extraída la leche materna has de saber que la puedes conservar en:

1. Bolsas preesterilizadas. Son de un solo uso y aseguran tanto el transporte como la conservación de la leche materna. Estas bolsas se pueden guardar tanto en la nevera como en el congelador. Existen algunos tipos de bolsa que se acoplan al extractor para asegurar su mantenimiento, pero son algo más caras.

2. Vasitos y recipientes. Pueden ser de plástico o de cristal y siempre has de comprobar que tengan una tapa que cierre eficazmente el recipiente, así como que estén homologados para el uso alimenticio. Lo podrás saber mirando el símbolo que contienen en su tapa.

Muchas mujeres optan por la congelación al extraer la leche materna, pero perciben un olor o sabor un poco agrios. Esto es debido a que la congelación cambia la estructura de los lípidos que componen la leche cambiando su olor y sabor. En este caso, se puede calentar la leche materna a 60 grados, para posteriormente enfriarla y congelarla nuevamente.

Tiempo de conservación de la leche materna

Es importante que como madre lactante conozcas los principios básicos de la conservación de la leche materna. Según el periodo en el que haya sido extraída o conservada esta tiene una determinada duración.

– Recién extraída en un recipiente: de 6 a 8 horas a temperatura ambiente, de 3 a 5 días en la nevera y dos semanas en el congelador.

– Congelada y descongelada en el refrigerador: 4 horas a temperatura ambiente y un día en el refrigerador. Pero, cuidado, esta leche no se puede volver a congelar nuevamente.

– Leche descongelada en agua caliente: esta leche dura hasta que termine la toma a temperatura ambiente, 4 horas hasta la próxima toma si se guarda en la nevera, pero tampoco se puede volver a congelar.

– Leche que sobra de una toma: esta leche dura hasta que termine la toma y luego ha de ser desechada.

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