Si estás en tus últimas semanas de embarazo y, sobre todo, si eres madre primeriza estarás pensando en el parto por su proximidad. Lo más seguro es que te hagas algunas preguntas sobre cómo te vas a dar cuenta de que están comenzando las contracciones de parto. Saber cuáles son los síntomas, los signos que debes tener en cuenta para ir al hospital te dará tranquilidad y evitará que sientas miedo innecesariamente.

Los síntomas: las contracciones de parto

Unas semanas antes tu cuerpo comienza a dar señales de que el parto se acerca y habitualmente se sienten contracciones que preparan el cuerpo para el momento. Son suaves, irregulares y cortas: se les llama contracciones de Braxton Hicks.

¿Y si te asustas?

Al ser contracciones puedes creer que comienza el parto, pero debes esperar porque estas van disminuyendo en lugar de hacerse más intensas. Estas contracciones se deben a que la placenta cada vez produce menos progesterona​, que es la hormona que evita que se produzcan las contracciones del parto verdadero.

Comienzo del parto

El bebé debe encajarse en el canal del parto, colocarse boca abajo y situar su coronilla en el interior de tu pelvis. En este momento sentirás menos presión en el diafragma y podrás respirar mejor.

En las madres primerizas el encajamiento puede ser semanas antes, en las madres que han dado a luz antes puede producirse horas o minutos antes del parto.

Expulsión del tapón mucoso

Es una sustancia con aspecto de gelatina de color rosado oscuro. Su función es tapar el orificio cervical de manera que protege al útero de las infecciones durante el embarazo. Cuando el tapón mucoso se expulsa aún pueden pasar horas o, incluso, días antes del parto.

Síntomas premenstruales

​Cuando se acerca el parto vas a experimentar calambres, presión en el recto y necesidad de orinar con mayor frecuencia.

Además, sentirás síntomas psicológicos como ansiedad, inquietud, emociones cambiantes o la necesidad de arreglar la habitación de tu hijo, preparar su ropa…

Romper aguas: ¿cómo es?

Después de todos los síntomas anteriores suelen producirse verdaderas contracciones y se rompe la membrana amniótica, lo que da comienzo al parto.

El líquido amniótico es el que envuelve al bebé durante el embarazo y notarás cómo vas empapándote poco a poco. Si el líquido es transparente es que todo está bien y debes acudir a la maternidad pero con tranquilidad. Sin embargo, si es oscuro o faltan algunas semanas debes acudir a urgencias por si hubiera algún problema.

El parto vaginal suele ocurrir con normalidad y se inicia habitualmente durante las 24 horas tras la rotura de aguas. Sin embargo, si se retrasa más de 24 horas se te puede administrar oxitocina para que se produzcan las contracciones. Pero esto ya es en el hospital.

Las contracciones de parto

Se van haciendo más fuertes progresivamente, va a dolerte la espalda o en la zona de los riñones. Poco a poco irán trasladándose a la zona delantera y tu barriga se pondrá muy dura.

El tiempo es inicialmente cada 30 minutos y duran 20 segundos por contracción. Poco a poco se producen cada menos tiempo y cuando se den cada 10 minutos el parto ya se está produciendo. Es cuando debes acudir al hospital. Estas contracciones van haciendo que el cuello uterino se vaya dilatando para que el bebé pase por el canal del parto.

Como ves, el parto no es un proceso que vaya a pillarte por sorpresa sino que irás notando cómo tu cuerpo y tu mente se preparan, notarás las contracciones, la expulsión del tapón mucoso, el encajamiento del bebé, la rotura de aguas y las contracciones del parto verdadero.

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