Acabáis de ser padres. ¡Enhorabuena! Empieza un periodo de ternura, alegría y ¡muchas dudas! Los padres primerizos se ven, en muchas ocasiones, asaltados por temores y cuestiones prácticas como, por ejemplo, cómo preparar un biberón.
A continuación, os proporcionamos una serie de consejos básicos para que salgáis airosos de esta tarea.
Cómo preparar un biberón a tu bebé
Lo principal para preparar el biberón es limpiar adecuadamente el recipiente. Esterilizar el biberón evitará que el bebé ingiera bacterias y otros microorganismos que pueden ocasionarle malestares estomacales o ciertas enfermedades.
Para esterilizar el biberón se pueden utilizar métodos químicos de venta libre en farmacias, aparatos específicos para desinfectar al vapor o al microondas o, simplemente, hervir el biberón en una olla.
Si se ha quedado pegada leche, existen escobillas para poder lavar el fondo del mismo antes de pasar a su esterilización.
Una vez tengas el recipiente limpio y desinfectado, ha llegado la hora de preparar el contenido que le daremos al bebé.
La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses. Sin embargo, sabemos que a veces no es posible dar únicamente el pecho por problemas de salud de la madre, por circunstancias prácticas o porque así lo hemos decidido.
Cómo preparar la leche para el biberón
En el mercado existen diferentes leches de fórmula adaptadas a la edad de tu hijo. Se pueden comprar en farmacia o en supermercado, en la sección de parafarmacia. Suele ser leche en polvo, lista para disolver en agua de manera sencilla.
Una duda normal suele ser acerca de cuál debe ser la temperatura del biberón. Si partimos de que el biberón es, en realidad, un sustituto del pecho de la madre y que trata de imitarlo de la mejor manera posible, nos podemos hacer a la idea de que su leche debe estar a una temperatura similar a la del cuerpo humano.
La leche del seno materno está a una temperatura de treinta y dos grados, aproximadamente. Por eso, debemos intentar conseguir que la del biberón alcance también este calor.
Para calentar un biberón lo ideal es hacerlo al baño maría. Es decir, calentar agua hasta que alcance el hervor en una olla y luego introducir el biberón para que se caliente.
Para estar seguros de que la leche ha alcanzado la temperatura correcta, podemos usar un termómetro especial para medirla. Aunque, si no disponemos de un aparato medidor, también podemos hacerlo a la manera tradicional, como lo hacían nuestras madres o abuelas: dejando caer unas cuantas gotitas de leche sobre nuestra mano y comprobando si quema.
¿Cuánta leche debe tomar el bebé?
Cuando se amamanta a un bebé y se hace a demanda resulta muy sencillo saber cuánta leche debe tomar, ya que el niño se alimentará como y cuanto necesite.
Pero cuando se trata de lactancia artificial, la cosa cambia. Ya hemos aprendido cómo preparar un biberón. Ahora veremos cuánto debe comer el bebé.
Es evidente que la cantidad de leche dependerá de la edad del niño y de su peso, entre otras cosas.
Los primeros meses sí debe limitarse la cantidad, porque el estómago del niño es inmaduro. Después, también se puede utilizar el método de alimentación a demanda.
Normalmente, el sentido común funciona bastante bien a la hora de alimentar a un bebé. Si el niño está sano y quiere comer suele autorregularse bien. Si no quiere comer más, tal vez no tenga hambre y no conviene forzarle a comer.
Si los controles del pediatra son correctos, no hay que preocuparse mucho más. Con saber cómo preparar un biberón y disfrutar de vuestro hijo, tenéis más que suficiente. ¡La alimentación para bebés es más sencilla de lo que creéis!