Cuando no sabemos por qué llora nuestro bebé, desesperamos. Sin embargo, antes de hacerlo, debemos pensar en las razones por las cuales podría estar llorando. Sólo hay que aprender a observar más y a interpretar su propio lenguaje. El llanto es su forma de comunicarte una inquietud que están sintiendo. El saber por qué lloran los bebés es, a veces, todo un arte. A continuación, te contaremos todas esas razones para que identifiques el llanto de tu bebé.
Razones por las que lloran los bebés
Cuando tu bebé llora, seguramente pensarás que tiene hambre. Es importante establecer un horario para poder evitar estos llantos de llamada hacia la alimentación y, sobre todo, prevenir esta situación.
También los problemas estomacales y los cólicos del lactante suelen ser motivo de llanto. Estos llantos suelen alargarse varias horas. Su intestino aún no está del todo desarrollado y, con sus continuos movimientos, puede hacerles sentir un inmenso dolor.
A veces, no son sólo los cólicos, sino los gases que pueden darles molestias. Acuéstalo sobre ti e intenta ayudarle a expulsar estos gases tras la hora de la alimentación. Procura también hacerles eructar. En otros casos, puede haber dolor de estómago por reflujo, estreñimiento o cambios en su alimentación.
Fuera de la alimentación, tu bebé también puede llorar si necesita dormir. Si están demasiado cansados, se verán alterados y muy irritados, al punto de regalarnos esa serenata de lágrimas.
Si tienen mucho frío o calor, van a expresártelo. Sobre todo, no hace falta que lo envuelvas en capas y capas ya que el exceso de temperatura también puede molestarles.
Por otro lado, no hay que ignorar nunca un pañal sucio. Este es uno de los puntos más sencillos y fáciles de detectar, gracias a tu poderoso olfato. Al igual, si hay algo que les molesta, ya sea una rozadura de la ropa, el pañal, prendas muy apretadas o rasposas, también podrán comunicártelo. Observa bien sus manos y su cuerpo, no vaya a ser que haya algún elemento haciéndoles presión.
El mismo crecimiento de la dentadura puede hacerles sentir muy irritables. Si al pasar tu dedo por sus encías notas unos bultos, significa que los dientes ya están empezando a aparecer.
Por último, bien sabes que si se les sobreestimula, les puede molestar. Es una forma de decir “demasiado cariño por hoy” o de indicar que hay demasiada actividad alrededor suyo. Igualmente, un estado de enfermedad también puede estresarlos, algo que no dudarán en manifestártelo. También puede darse el llanto en la situación contraria, sobre todo en los bebés más exigentes que necesiten de mucha actividad, atención y estimulación.
La identificación del tipo de llanto puede ser algo más complicado. Cuando se debe al hambre, el niño suele entrar en un bucle de llanto mientras se lleva sus manitas hacia su boca. Cuando es por sueño, el llanto suele ser rítmico, algo suave como para poder adormecerse a sí mismo. En cambio, cuando es por aburrimiento, suelen haber muchas subidas y bajadas de tono, un mecanismo para llamar la atención.
Cuando el llanto parece sobreexcitado y el bebé parece sentirse irritado es por un exceso de estimulación. En cambio, cuando es por enfado, se suele escuchar un llanto más agudo del habitual.
Cuando el niño va a enfermar, el llanto suele ser intermitente. Además, el bebé puede hasta darte una pista del dolor que siente utilizando sus mismas manos sobre la localización (si tiene una otitis puede llevarse la mano a esa zona).