Si tienes un hijo de entre 6 meses y 3 años, probablemente, una de tus mayores preocupaciones sea su posible atragantamiento. Los alimentos pueden llegar a provocarle un atragantamiento por su propia inmadurez al realizar el proceso de tragar y por el pequeño tamaño de su garganta. Y es que, aunque el atragantamiento se puede prevenir, no es menos cierto que se trata de un susto bastante cotidiano en muchas tomas y comidas.
Por ello, no desesperes, lejos de preocuparte sigue los consejos que te proponemos a continuación y todo irá genial.
¡Alimentos con los que tener mucho ojo!
Igual que para cualquier otro tipo de objetos, los alimentos que sean como piezas pequeñas son muy peligrosos. En este sentido, debes tener especial cuidado con:
– Uvas enteras.
– Palomitas de maíz.
– Frutos secos.
– Zanahorias crudas.
– Perritos calientes.
– Trozos de carne o queso.
– Caramelos duros o pegajosos.
– Trozos de verduras crudas.
– Chicles.
– Huesos de frutas o de olivas.
– Espinas o huesos de carne.
– Manzanas.
– Pan.
Pautas para evitar los atragantamientos
A la hora de comer debes tomar siempre las siguientes precauciones:
– Los alimentos debes ofrecérselos en trocitos muy pequeños, el niño tiene que poder masticarlos con tiempo (nunca le presiones para que termine) porque debe salivarlos bien para poder tragarlos.
– Nunca le metas más comida en la boca si no ha terminado de tragar el bocado anterior.
– Aunque es tentador, y algunos padres lo utilizan para que la comida sea un momento agradable, no hagas reir a tu hijo mientras come. Tampoco le des de comer si está llorando, si está jugando o si el niño está tumbado.
– Entre los pedacitos de comida, cuando haya tragado, dale un poco de agua de vez en cuando, así le costará mucho menos tragar.
– Un consejo muy importante es que comas con él, por lo menos una vez al día, porque los niños tienden a imitar a sus padres y si te ven masticar la comida ellos lo harán como tú.
– Nunca se deben dejar a su alcance, aunque estén puestos en la mesa para otros comensales adultos, alimentos potencialmente peligrosos. Estos son todos los de la lista de arriba, y todos los que sean de tamaño o consistencia peligrosa, ya sabes, los duros y pequeños.
¿Qué hago si mi hijo se atraganta?
Lo primero es observar a tu hijo y guardar la calma. Si el niño balbucea o llora, si ves que tose, llora y habla aunque le cueste, es que pasa aire por sus vías aéreas. Esta situación puede ser de obstrucción parcial y la tos es la forma que tiene su organismo de eliminar el trozo que se ha colado en sus vías aéreas.
Nunca debes darle golpes en la espalda porque es posible que ese trozo que no tapona sus vías aéreas de manera total, caiga más adentro y las obstruya completamente.
Al contrario, es mejor que el niño tosa y siga tosiendo hasta expulsar el trozo. Pero si te ves en la situación de que el niño no tose o no hace efecto, es que las vías respiratorias están colapsadas por completo.
Con el niño consciente
1. Debes llamar a emergencias.
2. Pon al niño, si ya anda, de pie inclinado con la cabeza más baja que su cuerpo.
Deberás sujetar al bebé por las axilas con una mano y dar cinco golpes con la otra en la espalda, a la altura de sus omóplatos.
Si es un lactante, de 0 a 6 meses, harás igual, pero lo apoyas en tu antebrazo. Debes mantener su boca abierta por si sale el objeto extraño.
3. Si no sale el objeto, pasar a la Maniobra de Heimlich:
– Te pones detrás del niño y rodeas su cintura con los brazos.
No puedes hacer esta maniobra en un lactante. En su lugar, debes ponerle en una superficie dura y aplicar compresión en el pecho, entre los dos pezones. Le das cinco compresiones con los dedos de la mano.
– Cierra una mano y le pones el dedo pulgar, por la parte del nudillo, sobre la boca de su estómago.
– Pon tu otra mano sobre esta y haz presión con ambas manos.
Esta técnica funciona porque produce una presión en su tórax y obliga a salir el aire de sus pulmones arrastrando de esta forma el trozo de comida.
4. No pares de hacer esta maniobra hasta que llegue la ayuda médica o si el niño se queda inconsciente.
Con el niño inconsciente:
Esta es una situación grave y debes pedir ayuda a emergencias de manera inmediata. Pero puedes hacer algo mientras llega: debes realizar 30 compresiones en su tórax seguidas de dos insuflaciones en la boca del niño, hasta que se recupere o llegue la ayuda médica.