La piel de todo el cuerpo de tu pequeño es muy delicada. Especialmente la de la cara es mucho más sensible que la del resto del cuerpo y está más expuesta a agresiones externas como aire, cambios de temperatura, el agua del baño o el sol. Por este motivo, durante todo el año, debes utilizar una crema facial para bebés.
Los cuidados de la piel del bebé
Dentro de los cuidados, la hidratación es sumamente importante y las lociones y cremas hidratantes que debes usar para mantener su piel sana deben reunir ciertas características, por lo que no debes usar cremas no indicadas para ellos.
Crema facial para bebés
Existen fórmulas hidratantes que reúnen todas las propiedades que su piel necesita de forma que no la irritan, no contienen sustancias tóxicas y están expresamente creadas para cada tipo de piel de bebé.
No todos los bebés tienen el mismo tipo de piel, algunos tienen la piel más seca y, hay casos, en los que tienen la piel atópica. En este último caso, siempre se pueden usar productos especialmente formulados para pieles atópicas recomendadas por el pediatra.
La hidratación de los bebés
Para su hidratación, debes seguir nuestros sencillos consejos, dado que los recién nacidos requieren el máximo cuidado para su piel fina, sensible y frágil.
– Siempre debes elegir geles y cremas hipoalergénicas. Muchas de las cremas que son recomendables contienen elementos calmantes y aguas termales. Estos componentes ayudan a calmar su piel tras la exposición solar o el baño.
– Según la OCU, no se deben usar cremas con derivados del petróleo como parafinas o vaselinas porque no dejarían transpirar su piel. Los elementos que las componen deben ser naturales como aceites de almendra, karité y jojoba.
– En las primeras semanas, además, debes usar cremas que no tengan perfumes, que sean hipoalergénicas, sin colorantes, sin conservantes y, por supuesto, sin parabenos.
– Puedes usar aceites naturales como el de almendras dulces. Además, añadiendo unas gotas al baño producen un efecto hidratante en su piel.
– Evita cualquier aceite que lleve derivados del petróleo o aceites minerales como parafina, glicerina o vaselina, como te hemos comentado anteriormente, porque crean una película sobre la epidermis que no deja que su piel transpire.
– Para la piel de su cara, utiliza cremas que refuercen su protección natural, que les proteja del frío en invierno y de las agresiones externas como el viento o la polución.
– En verano, elige una crema de protección para bebés de eficacia comprobada. La OCU aconseja que se mire el índice de protección solar real, tanto de rayos UVA como UVB.
– En las cremas para el sol, tanto faciales como corporales para bebés, no deben contener parabenos ni perfumes. Su carita y cuerpo deben estar siempre protegidos contra los daños solares.
– Cuando tu bebé es recién nacido, debes evitar toda exposición solar directa, ya que su piel es demasiado delicada y fina.
Protección para bebés
Las cremas se absorben con gran facilidad por su piel. Si en su composición se incorporan elementos que puedan irritarle o causarle alergias, lo harán con mayor facilidad. Ten en cuenta el tipo de piel de tu pequeño porque puede ser normal, seca o atópica y cada tipo de piel requiere de una línea de crema facial para bebés y corporal hidratante diferente y específica.