Los bebés necesitan hidratarse desde que nacen. Sin embargo, existe cierta confusión sobre las cantidades o el momento a partir del cual deben comenzar a beber agua. Si eres primerizo en estos temas y te encuentras algo perdido, presta atención: recogemos para ti las principales recomendaciones de los expertos en la materia. ¿Nos acompañas?
La alimentación del bebé en los 6 primeros meses de vida
La Organización Mundial de la Salud señala como prioritaria la lactancia, preferentemente la materna, en exclusiva para alimentar al bebé. No necesitará nada más para mantenerse nutrido e hidratado.
¿Sabes que los bebés pueden llegar a triplicar su peso al cabo de un año? Su estómago es pequeño y necesitan reponer energía constantemente. La lactancia concentra todos los nutrientes esenciales para su crecimiento manteniéndolo hidratado, incluso durante los meses de más calor.
Si la lactancia es materna no existe riesgo de deshidratación en verano, ya que esta es a demanda y tu hijo sabrá cómo saciar su sed. En el caso de la de fórmula, el 87 % de su composición es igualmente agua, por lo que no debes preocuparte en exceso.
Aproximadamente el 70 % del peso corporal de los menores de 24 meses es agua. Esto implica que sus necesidades hídricas diarias son superiores a las nuestras: deben beber agua en una cantidad equivalente al 10-15 % de su peso. Nosotros en un 2-4 %.
Si tu hijo se muestra apático, tiene poca saliva, orina menos o esta es más oscura y si las heces son duras, podría estar deshidratado. Si lo alimentas con lactancia materna, a demanda, bastará con que incrementes las tomas. Si ya has comenzado a introducir algunas papillas de cereales sin gluten o purés de frutas, deberás prestar atención al peso de tu hijo:
– Si está por debajo de su percentil, ofrécele leche. Le alimentará más que el agua.
– Si, por el contrario, su peso es el adecuado a su estatura y edad recurre al agua para recuperar su hidratación.
Aunque está desaconsejado darle de beber agua durante el primer semestre (le llenará sin alimentarle), existen ciertas circunstancias en las que sí está justificada el agua con la lactancia de fórmula:
– Si se ha suprimido alguna toma.
– Si acaba de comer algo salado.
– Si tiene gastroenteritis y/o fiebre.
– Si el ambiente es caluroso y seco, por encima de los 20º C y por debajo del 40-60 % de humedad.
Y a partir de los 6 meses, ¿qué?
Dado que los primeros alimentos, semisólidos, que irá probando tu hijo ya contienen bastante agua, sus necesidades hídricas estarán satisfechas sin mayor esfuerzo.
De los 1-3 años debería ingerir 1,3 litros de agua (lo equivalente a 4 vasos). Si está estreñido insiste un poco más. Recuerda que el agua envasada de mineralización débil y baja en sodio, flúor y nitratos es la más segura para preparar los biberones. Evitarás la fluorosis dental y no necesitarás hervirla para acabar con los gérmenes.