La verdad es que no hay una ciencia exacta que determine cuándo pasar al niño a dormir a su habitación. Tienes que tener en cuenta aspectos fundamentales del niño y de la propia organización de la casa, como por ejemplo, si dispones de otro dormitorio para el niño, si tiene que compartir habitación con otros hermanos… Y lo más importante, ¿la decisión de cambiar al niño viene motivada por qué aspectos? ¿no dormís bien?
¿Cuándo es el mejor momento para hacerlo?
Es una pregunta muy importante para los padres primerizos. Estos aspectos solo los sabe cada familia y son muy personales, no tienes por qué cambiar al niño de habitación solo “porque toca”, lo fundamental es que todos durmáis correctamente.
Es cierto que muchos niños son activos durante la noche y se despiertan o incluso se mueven mucho y para los padres es difícil conciliar el sueño. En estos casos, sí es recomendable pasar al niño a dormir a su habitación.
En otros casos hay niños que se despiertan con mucha facilidad pero para volver a conciliar el sueño necesitan de la ayuda de sus padres. Para este caso no solo necesitan un cambio de habitación, sino también un ritual para que pueda dormirse, es el momento de que el niño empiece a aprender a dormirse solo y qué mejor que hacerlo en su nueva habitación.
Hay otros padres que prefieren el colecho y duermen todos en la misma cama, también puede resultar un problema y puede que, después de un tiempo, sea necesario cambiar al niño de habitación para que descanse.
Nunca duermen solos hasta los seis meses
Aunque sin duda, un aspecto que debes tener en cuenta, es que un bebé en una habitación solo no es recomendable. Los seis primeros meses es importante que el bebé duerma en la misma habitación de los padres para evitar ciertos riesgos como la muerte súbita del lactante y el atragantamiento. Además, en esos primeros meses el bebé demanda de alimentación cada tres o cuatro horas, con lactancia o biberón, y necesita del calor de los padres cerca. Te resultará más cómodo tenerlo cerca.
No existe una edad establecida
Pasados esos primeros meses de vida, ya depende de la situación personal de cada familia y no existe una edad preferida para cambiar al niño a su propia habitación. Tanto el niño como la familia tienen que estar preparados para ello, y además, tienes que pensar que tu hijo va a experimentar un cambio en sus rutinas y debes ser flexible por si hay que dar marcha atrás.
Con lo que te debes quedar es que la decisión de pasar al niño a dormir a su habitación es solo tuya, del niño y de tu familia. Lo que si recomiendan los pediatras es que el niño se mantenga en la habitación con los padres hasta al menos los seis primeros meses, transcurrido ese tiempo, el momento lo indicas tú.
A la hora de cambiar al niño de habitación, no sigas reglas preestablecidas que solo pueden generar ansiedad y traumas a tu hijo completamente innecesarios. Sigue las reglas y la madurez de tu hijo: es el mejor indicador.