La alimentación complementaria puede originar dudas en los padres primerizos. Se empieza con papillas para bebés, con los alimentos más simples y fáciles de digerir.
Sigue las indicaciones del pediatra de tu hijo, pero existen una pautas generales que conviene conocer. Los seis primeros meses es recomendable una alimentación del bebé con leche materna, porque aporta todos los nutrientes necesarios para su normal crecimiento. Sin embargo, a partir de esta edad puedes introducir progresivamente las papillas.
Alimentación del bebé: alimentación complementaria
Según la Asociación de Pediatría Española, a los seis meses de edad su sistema digestivo está preparado para asimilar otros alimentos, además de mantener la leche materna. La alimentación complementaria aporta proteínas, minerales, vitaminas e hidratos de carbono.
En primer lugar se incluyen las papillas con cereales para bebés, ya que contienen energía, tan necesaria en esta etapa de crecimiento y, sin embargo, no tienen grasas. Inicialmente se irán incorporando algunas cucharadas de cereales al puré. Se le ofrece al bebé sin forzarle. Simplemente, que se vaya adaptando al sabor y la textura.
A partir de este momento, debes saber cómo preparar una papilla ya que será la base de la alimentación de tu hijo hasta que comience a tomar alimentos en pequeños trocitos y masticar como los mayores.
Cómo preparar una papilla
Vamos a comenzar por la papilla de cereales sin gluten que suele ser la primera que se incluye. Aunque esto depende de tu pediatra, sus consejos y recomendaciones:
– Pon entre 150 y 180 ml de leche de continuación. Inicialmente el bebé solo tomará una pequeña cantidad para que vaya probando. Esto es normal, nunca obligues al niño a comer.
– Debes incorporar una 4 o 5 cucharadas soperas de cereal, pero siempre con cuidado. La consistencia debe ser la de las natillas. Debes dársela con cuchara y evitar los cereales en el biberón, ya que sus azúcares aumentan la posibilidad de que el niño desarrolle caries.
– Inicialmente el bebé tomará una papilla de cereales en sustitución de una toma de biberón. Es mejor que sustituyas el biberón de medio día, para que coincida con la comida de los adultos.
Dos semanas después, se recomienda introducir la papilla de frutas. Habitualmente suelen ser peras, plátanos y manzanas. Se les puede añadir un poco de zumo de naranja. Las puedes preparar de dos formas: pelarlas, cortarlas y batirlas después con un poco de zumo de naranja o cocerlas para hacer compota, añadir la leche adaptada y batir todo.
Los purés de verduras puedes iniciarlos sobre los 6 o 7 meses, siempre que lo recomiende el pediatra. Y puedes hacerlos de dos formas: hervir las verduras en agua o hacerlas al vapor. En ambos casos debes triturarlas en la batidora para que su consistencia sea la adecuada.
¿Qué verduras debes poner en un puré? Inicialmente la patata y la zanahoria para ir incorporando las demás, pero ten cuidado con las hebras de algunas verduras. Se recomienda incorporar al puré una pequeña cantidad de aceite de oliva de 0.4 de acidez.
Siempre debes utilizar alimentos frescos, las papillas debes hacerlas con un espesor que el niño pueda tomar. Progresivamente se irán incorporando carnes, pescados, huevos y legumbres. Más o menos, a los doce meses estos alimentos estarán incorporados a la dieta de tu pequeñín.
Ten en cuenta que hay alimentos que podrían producir alergias o intolerancias, por lo que debes introducirlos uno a uno. Si un alimento recién incorporado le sienta mal, consulta con tu pediatra.