Cuando un bebé llega al hogar, todas las cosas que hasta entonces parecían banales se convierten en fundamentales. Te cuestionas cualquier pequeño aspecto que pueda afectar a tu recién nacido: desde las luces de la habitación, hasta la ubicación de la cuna o la idónea temperatura en casa con bebés. Esta última es una de las cuestiones que más dudas generan.
¿Cómo debe ser el ambiente del hogar?
Tu hogar debe de estar preparado para recibir al nuevo integrante de la familia de manera adecuada. Es importante preparar todo para que su llegada sea tan suave que ni se entere del cambio. Para ello, se jugará con los niveles de luz, atenuándola. Necesitan alimentarse, descansar y dormir. Por tanto, el ambiente debería ser tranquilo y relajado, sin ruidos excesivos.
¿Qué temperatura debe tener el hogar?
Es fundamental adaptar tu hogar a las nuevas necesidades que llegan con tu bebé. Uno de los factores más importantes es entender e interpretar las diferentes señales que el recién nacido te enviará constantemente.
Durante el día, el ambiente térmico debería rondar los 22 o 24 grados. Hay que evitar exponerlo a corrientes de aire, ya sean frías o calientes, así como moverlo de una habitación caliente a otra fría, pues los cambios bruscos pueden causar catarros. Aunque estemos en invierno, es importante remarcar que, si hiciera mucho calor y tuvieras que poner el aire acondicionado, este no debería dirigirse directamente al bebé.
¿Y por la noche?
Por la noche, a la hora de dormir, la temperatura del cuarto no debería superar los 22 grados, ya que el exceso de calor provocaría un mal descanso. El pijama, más o menos fino, irá en función de las características de tu bebé, si es más friolero, deberá ser un pijama más grueso.
¿Cómo debe ir vestido el niño en casa?
Respecto al invierno, al cual acabamos de dar comienzo, una idea que puede serte de utilidad es el saco pijama, de manera que te despreocuparás de sabanas, mantas… Aparte del saco pijama, el atuendo casero debe ser cómodo: amplio, que permita el movimiento libre, y abrigado o no en función del bebé.
¿Cuál es la temperatura del baño?
A la hora del baño, es vital que no pongas el agua excesivamente caliente, si no, ¡quemará! Debería estar a 38 grados. La cabeza es la última parte a lavar, ya que si se realiza al principio se quedará frío. Por este mismo motivo, se recomienda no alargar el baño más de tres o cuatro minutos y secarlo nada más sacarlo del agua e hidratarlo, pues piel más hidratada es sinónimo de una mayor resistencia al frío.