¿Tendrá calor? ¿Pasará frío? Son algunas de las cuestiones que con más frecuencia te habrás preguntado, si acabas de tener un hijo. Y es que a veces resulta tan complicado saber si la temperatura corporal de tu bebé es la adecuada que te pasarías el día con un termómetro en la mano, para asegurarte de que todo está bien.

Sin embargo, no sería práctico; y, por eso, en el presente post te vamos a dar algunas claves básicas para que la temperatura de tu bebé siempre sea perfecta.

Claves para controlar el calor y el frío en el recien nacido

Los recién nacidos no se adaptan bien a los cambios de temperatura. Has de tener en cuenta que el útero materno está a una temperatura constante de 36 ºC, por lo que el bebé no pasa ni frío ni calor. No obstante, todo esto cambia cuando nace y la temperatura del paritorio es de 25 ºC.

Nuestro cuerpo adulto tiene los recursos suficientes para regular su temperatura y adaptarse a dichos cambios, pero el organismo del bebé aún es muy inmaduro para adaptarse como el nuestro. Por eso, debes prestar atención a los siguientes consejos.

1.Temperatura de las habitaciones

Lo ideal es que la temperatura de tu hogar sea de unos 24-25 ºC. Puede ser que pienses que es mejor pasarte que quedarte corto, pero nada de eso. Los ambientes demasiado caldeados producen irritabilidad, así que, ante la duda, es mejor ponerle una capa más de ropa que elevar la temperatura de casa.

2.Cantidad de ropa

Es otra de las grandes incógnitas. Como en el caso anterior, llevar a tu hijo como un muñeco Michelin no es lo más adecuado. Por norma general, lo mejor es que vistas a tu bebé con una capa más de ropa que la que tú llevas.

3.Dónde medir la temperatura

Si quieres asegurarte de que tu hijo no pasa ni frío ni calor, el mejor indicador es la nuca. Muchas veces, tendemos a tocar sus manitas; pero, en ocasiones, estas pueden parecernos frías; mientras que, si tocamos su nuca, veremos que está caliente. Por ello, es mejor guiarse por esta parte de su cuerpo.

4.Baño

Caldea bien el cuarto de baño y llena la bañera. El agua debe estar, aproximadamente, a 38 ºC. Cuando lo introduzcas en la bañera, deja la cabeza para el final; ya que, si se la lavas al principio, perderá calor y puede quedarse frío. Báñalo con calma y recuerda que debe ser un momento agradable, pero no debe durar más de tres o cuatro minutos. Cuando lo saques, envuélvelo rápidamente en una toalla, cubriéndole bien la cabeza, y masajea su piel con un poco de crema hidratante. Cuanto más nutrida tenga la piel, más recursos tendrá para afrontar los cambios de temperatura.

5.Invierno

Lo más cómodo para dormir es utilizar un saco pijama. Así, no será necesario que uses mantas y eliminarás el riesgo de que se tape la boca y nariz, lo que puede dificultar su respiración. Si prefieres ponerle otro tipo de pijama, asegúrate de que sea uno con el que tenga los pies cubiertos o de colocarle patucos, ya que pierden bastante calor por los pies y esto ayudará a mantenerlos calentitos.

6.Confía en tu instinto

Si no ves nada fuera de lo común en el comportamiento de tu bebé, lo más probable es que su temperatura sea la adecuada. Piensa que, si no fuera así, se quejaría y ese sería el mayor indicador de que no está a gusto.

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