Si has tenido tu primer hijo, esta información te resultará muy valiosa. Los pequeños suelen sufrir cólicos, estreñimiento y, a veces, dificultades en la digestión. Para evitarles este mal trago, es necesario que realices masajes en la tripita del bebé. Los pasos para realizarlos son muy sencillos, solo debes seguir unas cuantas recomendaciones.
Es importante que los padres primerizos aprendan a dar masajes en la tripa de su bebé
Para los papás primerizos no es tan sencillo darse cuenta de todo lo que transmite su bebé. Muchas veces pueden sentir dolor, debido a una mala digestión o a problemas de estreñimiento. Puedes asistir a consultas médicas, para que te orienten, pero también podrás realizar ciertos tipos de masajes que aliviarán a tu pequeño y le harán bien todos los días.
Cómo tratar los cólicos de forma efectiva
Tanto para los cólicos como si está estreñido, tu pequeño se expresará con el llanto, seguramente desesperado. Encontrarás síntomas que te harán más evidentes estas molestias, como son el enrojecimiento y su tripita más hinchada.
Obviamente, el hinchazón de tripa viene acompañado de dolor, y esto, sin duda, te producirá alarma, ya que lo último que se quiere es que el más pequeño de la casa se enferme.
Por eso, te vamos a indicar lo que necesitas para realizar ese masaje que aliviará sorprendentemente a tu bebé.
Primero, sobre el abdomen del pequeño, y de forma suave con la palma de tu mano, presionarás muy suavemente haciendo círculos en sentido de las agujas del reloj.
Seguidamente, con las dos palmas, en el abdomen, desde las costillas hasta el pubis, harás lo mismo que lo anterior, alternando ambas manos.
Acto seguido, masajearás el abdomen de derecha a izquierda, presionando con suavidad.
Ahora será el momento de realizar un ejercicio de piernas, para facilitar el resultado esperado. Para ello vamos a recurrir a la flexión de las mismas hacia el abdomen. Las irás alternando, haciendo que sus rodillas se acerquen a la zona abdominal.
El siguiente ejercicio consiste en flexionar ambas rodillas al mismo tiempo, acercándolas igualmente al abdomen. Mantenlas flexionadas durante unos pocos segundos.
Para finalizar este masaje, cuyo efecto directo va a ser sobre la tripita del bebé, flexionaremos las piernas del pequeño, pero esta vez cruzándolas, mientras ejercemos una ligera presión con una mano en el abdomen. Después se realizará una ligera torsión en la cadera y, por último, tendremos al bebé en brazos, al mismo tiempo que le proporcionamos con una mano círculos en su tripita, de derecha a izquierda.
El aceite de masaje para bebés que debes usar
Antes que nada, debes pedir la recomendación de un especialista, ya que puede haber muchas circunstancias en que los bebés se suelen quejar. Quizás necesites el ejemplo visible de la realización de estos masajes.
Lo que sin duda puede resultar muy eficaz es el uso de aceites específicos para este tipo de masajes. Uno de los más recomendados es el de almendras dulces. La almendra produce grandes beneficios, aportándole el alivio que necesita, además de que le dejará un aroma magnífico.
Los masajes en la tripita del bebé deben hacerse de forma suave. Los puedes llevar a cabo con la ayuda de aceite de almendras dulces, para que tu pequeño sienta un alivio mucho mayor. Siempre es importante que, ante cualquier duda, consultes con su médico.