La costra del lactante es una capa superficial de piel descamada que puedes apreciar en la cabeza de los bebés a partir de los tres meses, aproximadamente. Es de color blanco o ligeramente amarillento y es más gruesa que otras descamaciones cutáneas. Aunque lo normal es que solo lo tenga en la cabeza, en ocasiones puede aparecer también en la frente y las cejas, en las orejas e, incluso, en la zona del pañal.
El tratamiento no requiere cuidados del bebé de tipo médico ni farmacéutico. En realidad, la costra láctea es una dermatitis seborreica, muy habitual en los niños durante sus primeros 18 meses de vida y que puedes curar en casa utilizando los productos adecuados. Solo en determinados casos será necesario acudir al especialista.
Por qué aparece la costra del lactante
Durante mucho tiempo se decía que era debida a la cantidad de grasa que contiene la leche materna. Sin embargo, aunque se denomine comúnmente costra láctea, aparece tanto en bebés que se alimentan con leche materna como en los que se alimentan con fórmulas adaptadas.
Esta dermatitis es consecuencia del exceso de actividad que tienen las glándulas sebáceas de la piel. Al nacer, la alimentación del niño pasa de ser placentaria a láctea y, precisamente, esta última se caracteriza por su alto contenido en grasa. En la mayoría de los casos este exceso de grasa provoca una reacción local que es lo que conocemos como costra del lactante.
¿Es grave, debo acudir al pediatra?
Sobre todo, es una cuestión estética, ya que las pequeñas escamas son desagradables a la vista y al tacto. Pero en la mayoría de los casos no reviste ningún tipo de gravedad y se curarán fácilmente tomando algunas precauciones.
Tampoco son dolorosas ni producen incomodidad a tu bebé. Si las eliminas poco a poco durante el baño no producirás ningún tipo de daño al pequeño.
Si ves que la piel no mejora, incluso, aplicando productos específicos o que se está extendiendo a otras partes del cuerpo, deberás consultar con el pediatra.
¿Cómo tratarla adecuadamente, puedo utilizar champú para bebés?
Tradicionalmente, se masajeaba la zona con pequeñas cantidades de vaselina salicílica para contribuir a soltar las costras e hidratar la zona. Hoy dispones de productos más avanzados, como champús para bebés y lociones para tratar de forma tópica la zona afectada.
Los champús suelen contener una pequeña concentración de ácido salicílico o pueden estar formulados con caléndula, aguacate y otros principios activos.
Asegúrate de que el champú es hipoalergénico y que está libre de parabenos con el fin de prevenir la irritación de la piel. Aplícalo mediante un masaje suave y aclara con abundante agua.
Evita arrancar las escamas de forma brusca
Es importante saber cómo bañar al bebé que tiene costra láctea. Lo mejor es que laves su cabecita en primer lugar y la dejes húmeda durante el resto del baño. De esta forma, las escamas se reblandecerán por el efecto del agua y el champú.
Al terminar el baño pasa una esponja suave por la zona con dermatitis para retirar las escamas que se hayan soltado durante el baño. Después, puedes peinarlo con un cepillo muy suave, evitando los peines de púas que pueden producirle una erosión al arrancar la piel desprendida. No insistas en las escamas que siguen pegadas a su cabeza, puedes hacerle daño y provocar una herida. Poco a poco irán desapareciendo a medida que tu bebé crezca.